Inicio
Buscar:
Publicado el 2 febrero 2010 - 2 comentario(s) [ Escribe tus comentarios ] - 0 trackback(s) [ Trackback ]

Se acerca la primavera y con ella uno de los mayores peligros para nuestros perros

Si levantamos la vista podremos comprobar que los pinos parecen plagados de adornos de navidad, bolas blancas coronan las copas en las puntas de casi todas las ramas, pero, nada mas lejos de la realidad, son nidos de orugas, la tan temida procesionaria, es una de las mayores plagas que acechan a nuestros pinos y para la que existen muy pocas soluciones, pero esto no es lo que a nuestro perro le importa, para él, esta plaga es muy peligrosa, pudiendo llegar a se mortal en según que casos. Atolondrado cachorrito que todo lo curiosea, todo lo tiene que olisquear y metérselo en la boca, pero, el simple contacto con una zona por donde han pasado o donde se haya caído un nido y queden pelillos de las orugas, puede provocar una nefasta reacción en nuestro perro. Esto es debido a que los pelos de las fases larvarias de la procesionaria del pino (Thaumatopoea pityocampa) contienen un veneno, la thaumatopina, el cual les confiere capacidad urticante necesario para su propia supervivencia, pero lo que para ellas es garantía de vida, para nuestro perro es muy dañino .

Los perros se afectan por contacto directo con los pelos –son como dardos, aguijones que contienen capsulas de veneno-, no mediante una picadura –creencia generalizada- estos necesitan clavarse sobre la piel limpia (sin pelos) para liberar el veneno. La zona generalmente más afectada en los perros es la boca, sobre todo la lengua, porque suelen lamer las orugas, puede darse también el caso que se la llegue a tragar, con lo cual la zona afectada es mas amplia, laringe, faringe e incluso el estómago y el daño mayor, también puede ocurrir que los pelillos se claven en los ojos o fosas nasales –si son arrastrados por el viento- entre las almohadillas, con lo que la reacción se puede dar en varios sitios, debemos estar vigilantes.
Si nuestro perro ha sido afectado por la procesionaria los síntomas que observaremos son:


- Hipersalivación (babeo).
- Excitación exagerada.
- Prurito facial (el perro se rasca la cara).
- Lengua inflamada (pudiendo llegar a inflamarse toda la cabeza).
- Vómitos.
- Inflamación edematosa de labios.
- La lengua cambia de color y se agrieta.

Si se ha producido contacto con la lengua o con cualquier otra parte de la mucosa oral, la zona afectada puede presentar un aspecto verdoso al principio, sialorrea abundante y luego, poco a poco va adquiriendo un tono negruzco hasta que al final se cae el trozo de lengua (necrosis). Si el veneno consigue llegar a la laringe, es cuando existe peligro inminente ya que el animal puede morir por asfixia. Y también hay riesgo alto de shock anafiláctico en animales particularmente sensibles o que hayan sufrido envenenamientos sucesivos, que puede derivar en la muerte del animal.
Debemos pues evitar el pasear con nuestros perros por zonas afectadas por la procesionaria, la manera de identificarlas es observar las ramas de los pinos para poder ver las bolsas blancas (pueden llegar a contener 300 orugas), en el suelo observaremos las características filas de orugas (de las que reciben el nombre de procesionaria).
Observando cuidadosamente a nuestras mascotas si estamos en zonas de afectación, ya que estas pueden ser transportadas por el aire a zonas alejadas de los nidos, no debemos estar tranquilos porque nuestro jardin no tenga pinos, aun así, las terribles procesionarias pueden llegar hasta nuestro fiel amigo de cuatro patas
Si nuestro perro se ve afectado por el contacto con una oruga procesionaria, primero aplicaremos curas caseras, lavado con agua caliente, limón o vinagre, para, inmediatamente, repito INMEDIATAMENTE, acudir al veterinario para que inicie el tratamiento necesario para su pronta recuperación. El tratamiento generalmente estará compuesto de aplicaciones de pomadas o soluciones con corticoides y antihistamínicos localmente y por inyección. Vigilancia, auscultación y tratamiento local de la lengua para eliminar los restos necróticos y el dolor lo más rápido posible. Se puede producir la perdida de porciones de la lengua, pero no debemos preocuparnos, nuestro perro, pronto aprenderá a sobrevivir sin esa parte de la lengua, realizando a continuación una vida normal, tanto en la comida como en la bebida.
Será conveniente, una vez iniciado el tratamiento veterinario, la aplicación regular de hielo en la zona afectada, con ello conseguiremos reducir el porcentaje de tejido a perder.

MUY IMPORTANTE

Nada mas darnos cuenta de la intoxicación, se lavara la zona con agua templada y jabón, ya que el calor destruye la thaumatopina (veneno de la oruga)
Aplicaremos posteriormente limón o vinagre y acudiremos inmediatamente a un veterinario, si fuese necesario por estar las clínicas cerradas, a uno de urgencia, el tratamiento rápido es fundamental para la salud de nuestro perro

PARA ELIMINARLAS

Si tenemos pinos y estos están afectados por las orugas procuraremos eliminar cualquier presencia de orugas
Durante el estado larvario, estas son muy sensibles a los insecticidas, principalmente antes de realizar la segunda muda. Las fumigaciones con triclorfon al 5% o piretrinas a finales de verano y principios del otoño son muy efectivas.
También se recomienda en zonas con plagas importantes la utilización de diflubenzuron como antiquitinizante para luchar contra la procesionaria.
Los propietarios pueden a su vez destruir los nidos o bolsones mediante inyecciones directas de petróleo o insecticidas, la poda y quemado de los mismos o la destrucción de los que no son accesibles mediante tiros con escopetas de aire comprimido en épocas de frío y por las tardes, para que a las orugas no les de tiempo a reconstruir la seda que les aísla, y terminan muriendo de frió.
También podemos rociar los árboles con "bacillus thurigensis" y con aceite de Neen –productos naturales-, una bacteria parásita que inhibe el crecimiento de la procesionaria y no le permite concluir su ciclo vital, evitando la reproducción.

Informacion y remedios para cuando estan en el arbol en:


http://articulos.infojardin.com y en: http://www.infoagro.com

Publicado el 2 febrero 2010 - 2 comentario(s) [ Escribe tus comentarios ] - 0 trackback(s) [ Trackback ]

A pesar de la creencia generalizada, hacer criar por criar a una perra o hacer cubrir por hacer cubrir a un macho, no siempre es necesario. Y de hecho, la mayor parte de las veces, es recomendable que los machos y las hembras sean castrados y esterilizadas a edad temprana.

Hoy se sabe y así hay que decirlo, con todas las letras, que la castración y la esterilización tempranas de perr@s, es como un seguro de vida (y de longevidad) para todos aquellos que no van a ser destinados a criar. Y bien merece la pena que entremos a fondo en los argumentos que dan lugar a tal afirmación.

Hembras

De una parte tenemos argumentos médicos muy sólidos y perfectamente constatados y demostrados que apuntan a que la esterilización temprana de las hembras reduce muy significativamente la tasa de cáncer de mama, el tumor más habitual en perras cuyo aparato reproductor permanece intacto. Tanto es así que entre el colectivo de perras intactas, el riesgo de que aparezca un tumor de mama a edad adulta es de tres a siete veces superior con respecto de aquellas otras que son esterilizadas. Pero todavía hay más; si la esterilización se produce antes incluso del primer celo, la tasa de cáncer de mama se reduce a un mero 0.5%, en tanto que en perras que son esterilizadas entre el primero y el segundo celo, el índice aumenta hasta el 25-26%. Y esto no lo digo yo, lo dicen estudios comparativos llevados a cabo en la Facultad de Veterinaria de Cornell (USA), que está considerada como la más importante del mundo.

Pero aún hay más; aparte de que con la esterilización temprana de las perras se evite el riesgo de aparición a edad adulta de los tumores de mama y de otras partes del aparato reproductor, también y esto es casi tanto o más importante, se evita otro riesgo muy común: la piómetra (pus en el útero), una forma de infección uterina que demasiadas veces puede incluso a resultar fatal si no es detectada y tratada a tiempo. Si además tenemos en cuenta que la forma más segura y directa de tratar y curar una piómetra pasa por practicar, en una gran mayoría de casos, una ovariohisterectomía (ablación de ovarios y útero) de emergencia, ya tenemos otro buen argumento para pensar en realizar esta operación no cuando la perra ya está en fase crítica y de alto riesgo sino hacerlo cuando está perfectamente sana y llega a la operación en óptimo estado de salud, por cuanto la intervención misma, el post-operatorio y la recuperación serán lógicamente mucho más fáciles.

A esto tenemos que añadir algo que me parece importante recalcar aquí y es el hecho de que en muchas razas de perros, las hembras son especialmente propensas a padecer infecciones de útero como consecuencia de lo que parece una alta sensibilidad a su propia producción de progesterona durante la etapa de celo; esto significa que en las semanas posteriores al estro, es muy frecuente que desarrollen esta condición. Y los síntomas de enfermedad no se muestran hasta que esta está muy avanzada y, para entonces, la solución casi siempre pasa por ser quirúrgica pues el tratamiento de la piómetra cerrada (una de las más comunes) no presenta otras alternativas.

Por lo tanto y teniendo en cuenta los riesgos que supone llegar a una intervención quirúrgica que requiere anestesia total y que es suficientemente invasiva en condiciones tan dramáticas como las que acaecen cuando una hembra de finalmente muestra sintomatología que pueda identificarse como propia de una piómetra cerrada –riesgos que en el peor de los casos pueden llevar a una septicemia y a la muerte del animal--, bien merece la pena no llegar a este extremo y pensar en la esterilización como una forma de prevención activa y definitiva. Lo que unido a los demás beneficios que se derivan de esta práctica ya justifica suficientemente que se tenga en consideración esta opción en todos aquellos casos en los que las perras no vayan a ser utilizadas para la cría selectiva y responsable, en manos de criadores verdaderamente experimentados.

Machos

Los machos también tienen su parte y beneficio en esta historia. En su caso, está estudiado y demostrado que dado que el cáncer de testículos es el segundo en importancia (inmediatamente por detrás del cáncer de piel) y por lo tanto nuevamente tenemos aquí un argumento ya por sí suficientemente sólido para considerar la castración como una ventaja, un beneficio. Pero no es esta la única razón que se exhibe médicamente para defender tal práctica. Otras son por ejemplo la evitación de la Prostatitis (engrosamiento benigno, pero no carente de complicaciones, de la próstata) que afecta a un 60% de los machos no castrados a partir de los cinco años de edad, amén de otras complicaciones de salud como por ejemplo la torsión o infección de los testículos.

En los macho a partir de los 10-15 meses de edad son, por lo general, muy activos sexualmente y muy sensibles a la presencia de hembras en celo no ya en su entorno inmediato y cercano, sino incluso en un perímetro de…¡¡10-15 km. a la redonda!! Aparte de mostrarse inquietos, deambular, aullar desconsoladamente, rehusar el alimento y presentar a veces incluso alteraciones gastrointestinales de difícil explicación, puede presentarse una inflamación de testículos que de origen a una Orquitis y también una inflamación de próstata que de origen a una Prostatitis. Ambas condiciones, pasajeras ciertamente, son terriblemente dolorosas para el animal, llegando incluso a producir alteraciones mecánicas y funcionales que afecten al movimiento de los cuartos posteriores (con un cuadro similar al que se produce cuando hay dolor de riñones) y al paso de las heces o de la orina. Y lo peor de todo es que en perros hiperactivos sexualmente, estos problemas se repiten una y otra vez, siempre que haya hembras en celo alrededor.

No tiene pues mucho sentido mantener al animal intacto si no va a ser empleado como semental de forma habitual y, con ello, facilitar la aparición de estos cuadros que pueden llegar a complicarse tontamente y obligar a una intervención quirúrgica urgente.

Otros beneficios

Hasta ahora he hablado de los beneficios médicos de la práctica de la esterilización y la castración en hembras y machos jóvenes, respectivamente, pero cabe preguntarse qué otros beneficios puede para los perros y la respuesta es simple: muchos. Muchos que tienen que ver con su comportamiento.

En el caso de las hembras, la ablación de ovarios y útero reduce significativamente la competitividad entre ellas, lo que es muy cómodo cuando hayan de convivir dos o más perras juntas, dado que se evitan las peleas que habitualmente son bastante subiditas de tono cuando las hormonas están un poco enloquecidas, léase en el periodo inmediatamente anterior, durante e inmediatamente posterior al celo. Celo que normalmente aparecería cada seis u ocho meses y que por razón de proximidad surge en todas las perras casi al mismo tiempo y que por lo tanto vendría a dar lugar a que tales peleas se produjeran durante un plazo aproximado de mes y medio cada cuatro o seis meses.

En el caso de los machos, la castración implica que no sientan la necesidad de perderse por ahí en plan conquistador, siguiendo el rastro oloroso de las feromonas que libera cualquier hembra no esterilizada por el vecindario ni tampoco de ir marcando territorio a diestro y siniestro. Pero además significa también que se reduzca considerablemente el instinto de dominancia sobre otros machos y por lo tanto la competitividad y el afán de pelea.

De hecho las estadísticas son determinantes y hablan de que un 60% de los machos castrados muestran una disminución importante en el comportamiento agresivo y de hiper dominancia hacia otros perros, en tanto que hasta el 90% dejan de deambular y de escaparse, luego de ser castrados. El Dr. Benjamín L. Hart, gran experto en comportamiento canino y prolífico autor de interesantes libros sobre la materia, afirma que esta práctica “no produce cambios en la personalidad del animal, excepto los relacionados con la agresividad y el escapismo y la necesidad de deambular. La capacidad para el juego, el ladrido de aviso, la necesidad y búsqueda de afecto por parte del dueño y los niveles de actividad no se ven en absoluto comprometidos por la castración de los machos”.

Y finalmente hay otra razón de peso para la práctica de la esterilización y la castración que es la eliminación del riesgo de embarazos no deseados y el nacimiento de cachorros que luego tienen, en muchos casos, difícil o nula salida.

A la vista de todo lo anterior, parece que ya hay suficientes argumentos y de peso para aceptar como adecuadas estas prácticas.

Los viejos mitos

Los detractores de la práctica de la esterilización y castración tempranas, suelen exhibir algún argumento que por trasnochado y absurdo conviene también traer a la palestra. Se dice que los perr@s que han sido castrados y esterilizados presentan un mayor índice de obesidad y son más letárgicos. Pues bien, hoy en día y tras varios estudios perfectamente documentados, se puede afirmar contundentemente que las gónadas (glándulas sexuales masculinas o femeninas) poco o nada tienen que ver con la acumulación de grasa o la actitud desinteresada ante la vida…

Cierto es que algunas veces perros o perras que son castrados a edad adulta o pasados los seis siete años, parecen más proclives a engordar que otros, o más abúlicos, pero… ¿acaso nos hemos preguntado si esto más que ver con el tema de la desaparición de parte de su aparato reproductor, no tendrá relación con el hecho de que comen mucho más de lo que necesitan por su edad y son menos activos en razón de esto mismo? El hecho cierto e inapelable es que un estudio y seguimiento comparativo llevado a cabo recientemente en el que se emplearon cuarenta y cuatro Pastoras alemanas, demostró que independientemente de que unas fueran ovariohisterectomizadas (es decir “vaciadas”) y otras permanecieran intactas, no se encontrados diferencias sustanciales en su masa corporal o en su capacidad de trabajo en razón de que estuvieran o no intactas.

Bien es cierto que quienes afirman que las perras esterilizadas pueden sufrir pérdidas ocasionales de orina no van muy desencaminados y que esto llega a ocurrir en una minoría de casos y siempre y cuando la intervención para la ablación de ovarios y útero se haga sin utilizar una técnica bien conocida y segura denominada colposuspensión, que evita este problema.

Sin embargo, la incontinencia urinaria, que habitualmente aparece durante el sueño, es un trastorno que puede aparecer en aquellas hembras que han sido esterilizadas a edad tardía o en esas otras en las que no se ha practicado la intervención quirúrgica correctamente. Para evitarla en la medida de lo posible, hoy en día se practica la colposuspensión retropúbica abierta, en el momento de realizar la ablación del útero y de los ovarios a la perra. Se trata de una práctica quirúrgica que incluye la elevación de los tejidos cerca del cuello vesical y la uretra proximal en el área detrás de los huesos pubianos anteriores, a fin de corregir la oclusión uretral deficiente

Otro dato que conviene tener muy en cuenta a la hora de esterilizar a las hembras es que la operación debe realizarse en la fase de anestro/diestro (es decir cuando el útero descansa tras un celo completo y antes del siguiente) y por lo tanto alrededor de sesenta días después de que haya terminado el primer celo, por ser este el momento en el que existe una menor vascularización de la zona y precisamente por ello la intervención se realiza en óptimas condiciones y con muchos menos riesgos de hemorragias o infecciones posteriores.

Publicado el 30 enero 2010 - 1 comentario(s) [ Escribe tus comentarios ] - 0 trackback(s) [ Trackback ]

alt


Hay que ser conscientes de que la crianza canina tiene una serie de implicaciones y riesgos que el dueño responsable debe conocer a priori si quiere evitar luego todas las complicaciones que se deriven del desconocimiento y de la falta de previsión.

Nunca insistiré suficientemente sobre el hecho de que la creencia generalizada de que es necesario que una hembra críe al menos una camada en su vida, está totalmente fuera de lugar. La vox populi lo afirma, pero sin embargo está perfectamente demostrado que no aporta ningún beneficio específico para la perra y, además, en muchos casos puede representar riesgos incluso importantes para su salud, teniendo en cuenta que durante la gestación, el parto y el post-parto se pueden producir un buen número de complicaciones muchas de las cuales pueden llegar a suponer un riesgo para la vida.

Entre otras tenemos el que en el primer tercio del embarazo se produzca un aborto del que el propietario no sea consciente, que tenga como consecuencia una infección de útero que se complique, produzca una septicemia y suponga la muerte del animal si no es tratado a tiempo; también existe un riesgo elevado de muy variadas complicaciones durante el parto, algunas de las cuales exijan la práctica de una operación cesárea que, obviamente, tiene toda una serie de implicaciones y riesgos durante la operación misma y a posteriori. Y, por si esto no fuera suficiente hay también que pensar que en los días posteriores al parto existe el riesgo de infección uterina, eclampsia, mastitis, etc. etc.

Por lo tanto es muy conveniente que antes de decidir alegremente hacer criar a una perra, el propietario tome en consideración todos estos y otros aspectos, incluido el de qué hacer con una camada si es muy numerosa, a quién destinar los cachorros, si hay suficientes futuros propietarios decididos a darles un hogar, si se dispone del tiempo necesario para atender a los neo-natos que no siempre podrán ser cuidados exclusivamente por la madre, si se cuenta con el espacio suficiente para proveerles del lugar necesario para su buen desarrollo, si se dispone igualmente del presupuesto necesario para ocuparse de alimentarles, desparasitarles, vacunarles y además tener una provisión de fondos extra para posibles imprevistos y si, junto con todo lo anterior, hay ganas, muchas ganas de complicarse la vida durante al menos ocho semanas antes de la entrega de los cachorros.

Creedme nada de lo anterior es baladí, que son aspectos a considerar y que aún siendo muy optimista y teniendo especial voluntad para convertirse en el “Criador del año”, los cachorros no nacen con panes debajo de las patas e incluso en el mejor de los casos y dándose todo muy bien, la cuestión es más peliaguda de lo que parece, el trabajo mayor de lo que aparenta, el desgaste físico inmenso… y la ¿satisfacción? no siempre es completa. Un apunte más… tener una camada no va a suponer en la gran mayoría de los casos ganancias económicas sino que lo más probable es que haya que poner dinero, mucho dinero; dinero que no siempre se recupera, dicho sea de paso. Criar perros la mayor parte de las veces se convierte en un hobby caro, muy caro.

Dicho lo anterior y hechas las salvedades oportunas, si el lector todavía sigue decidido a hacer criar a su perra, conviene que discuta los pros y contras de hacerlo con su Veterinario, se asegure completamente de que le va a tener a su total y plena disposición cuando en mitad de la noche, la perra empiece con contracciones y quién sabe si con complicaciones… y luego, se prepare para hacerlo todo lo mejor posible.

Empezando por el principio diré que ninguna perra debe criar su primera camada antes de cumplidos los dieciocho meses de edad, esto si se trata de una hembra de razas toy, pequeñas, medianas y en el caso de razas grandes y gigantes no debería tener su primera prole antes de los dos años de edad. Las razones son obvias; la primera y principal, que la hembra necesita haber cumplido con su etapa de desarrollo físico y fisiológico, la segunda que debe haber madurado mentalmente lo suficiente y la tercera que nadie desea que una niña tenga un bebé a los catorce años y por lo tanto tampoco debería hacer criar a su perra antes de que haya alcanzado plenamente su mayoría de edad.

Lo siguiente a tener en cuenta es que cualquier perra que vaya a ser destinada a la cría tendrá que estar en excelentes condiciones físicas, perfectamente nutrida (entendiendo por nutrición algo más que abrir un saco de comida y echársela al plato un par de veces al día), completamente desparasitada (parásitos intestinales de una parte y parásitos externos de otra) y adecuadamente vacunada y revacunada.

Otro dato que no puede obviarse es que debe ser un animal con un carácter estable, sin problemas de timidez patológica (que se transmite a la prole) ni de agresividad de ningún tipo, pues la agresividad puede igualmente tener un origen genético.

También es esencial, si queremos hacerlo bien, que sea un ejemplar perfectamente típico de su raza, sin defectos aparentes que pudiera igualmente transmitir a sus descendientes, entendiendo por defectos todos aquellos que están descritos en el patrón racial (estándar de la raza) correspondiente. Y que a la hora de elegir al macho semental, éste igualmente sea un individuo libre de taras, sano, sin problemas de comportamiento de ningún tipo y que esté adecuadamente vacunado y desparasitado.

No basta con que sea muy guapo y/o bueno, Criar es algo bastante mas serio, ademas, deberias poner las pruebas veterinarias (no padecer displasia de caderas/codos, como pruebas oculares –PRA o atrofia reticular progresiva, glaucomas, de hipotiroidismo, de insuficiencia pancreática exocrina, atrofia folicular, etc) que habeis hecho a vuestr@s perr@ para saber si son o no portadores de determinadas enfermedades propias de cada raza, de esta manera evitaras que la tenecia del cachorro se traforme en un calvario veterinario para sus nuevas familias, con los sufrimientos y decepciones que llo conlleva.

Otro hecho que no puede ignorarse es que hay una serie de patologías “ocultas” que pueden dar al traste con la correcta crianza de la prole como son ciertas enfermedades que pudiéramos tachar de venéreas, léase, de transmisión sexual; entre ellas están el herpes virus canino y la brucelosis canina, por citar las más comunes, aunque no sean las únicas. Estas dos enfermedades suelen cursar sin signos aparentes y desgraciadamente tienen consecuencias devastadoras tanto para la madre cuando su sistema inmune se ve afectado por el propio curso del embarazo (dado que puede llegar a abortar) como para la prole puesto que significan muchas veces la muerte de todos o parte de los individuos en los días posteriores al nacimiento. Y hay todavía otra enfermedad que la mayoría de los propietarios no conoce siquiera y que además de ser transmitida de madres a hijas, tiene igualmente un defecto devastador en los neonatos; se trata de la sarna demodécica. Por lo tanto y en evitación de males mayores sería conveniente que antes de decidirse a cruzar a la hembra se hablara de estas posibilidades con el Veterinario que la atiende y se discutieran las posibles implicaciones genéticas de tales o cuales defectos según el estándar con el Criador de la hembra.

Publicado el 29 enero 2010 - 0 comentario(s) [ Escribe tus comentarios ] - 0 trackback(s) [ Trackback ]

alt

La existencia de alanos en España data de hace varios siglos, aunque no esta muy claro cual fue su origen, que se pierde en la noche de los tiempos.

Existen diversas teorías acerca de su procedencia. Una de ellas apunta a un posible origen ibérico, defendiendo su introducción en la Península con la invasión de los bárbaros en el siglo IV. Ya por el año 1350 publica el rey Alfonso XI su "Libro de la Montería", y en el siglo XV el "Tratado de la Montería", de autor desconocido, en el cual se realiza una profunda descripción somática del perro. Cuando se hablaba de perro Alano todos sabían que se trataba de un presa corredor que para justificar su nombre debía reunir determinadas características: serían chatos y con cabeza fuerte, de proporciones longuilíneas, grupa alta y buen hueso.

También su caracter quedaba claramente definido en torno a su función de perro de agarre; "no tomando por hambre ni por premio, sino por naturaleza derecha que le dio Dios" (hoy lo llamamos instinto de presa).

De lo que no cabe duda es de que estos perros estaban muy extendidos, como lo prueba su aparición en las obras de los grandes pintores, auténticos cronistas de la realidad de la época. Así, por ejemplo, son alanos los perros que plasma Velázquez en La cacería del hoyo, que se encuentra en la National Gallery de Londres; los que refleja goya en su captura de un toro; o los que aparecen en un grabado del romántico francés Blanchard, o en las obras de Cervantes y Lope de Vega.

Ingleses, alemanes y franceses, maravillados pro el aspecto y las funciones de nuestros Alanos, también llamados en el siglo XVII "perro de toros" y "presa", lo importaron a sus países, como lo demuestran escritos de la época, perfilándose así los tipos Bulldog (perro toro), Bullenbeiszer (agarra toros) y Dogo de Burdeos, respectivamente. Razas que harían nacer otras, como el Boxer, Bullmastiff, Dogo Argentino, etc.

En el año 1873 se describe en la prensa británica uno de los "presa hispanos" - llamado "Toro" - que exportaron allí para refrescar la sangre de sus Bulldog y que decía así: "Cuando lucha, sujeta a su adversario únicamente por la cabeza, siendo perfectamente silencioso y totalmente indiferente al dolor. Es más bien lento en sus movimientos, marcha efectuando una especie de balanceo y porta la cabeza baja".

Con el nacimiento de la cinofilia en España aparecen los primeros alanos en exposiciones caninas. La última pareja de alanos se exhibe en 1963 en el parque del Retiro de Madrid. Mas tarde se especula sobre su extinción, afirmándose que el Alano ha desaparecido, sin fundamento científico alguno que acredite esta temeridad

alt

 

CARACTER:

Por su temperamento fuerte, su carácter agresivo y su sentido de la lealtad, unido a un buen equilibrio psíquico, es un magnífico perro de utilidad. No teme a nada ni a nadie, es valiente y esforzado, creciéndose en el combate. Inteligencia y buena forma física hacen de él una de nuestra más privilegiadas razas de presa, apta para personas de temperamento firme y deportivo. Se adapta a la vida en familia, pero precisa autoridad en el trato. Es dulce con su entorno familiar, pudiendo actuar como perro de compañía siempre que disponga de espacio suficiente para dar rienda suelta a su vitalidad. Es un perro de presa nato, con una bravura y coraje sin igual. Es un buen compañero de guarda o de caza.

UTILIZACION:

Perro de agarre en la montería tradicional española, donde no teme enfrentarse al jabalí, en el que hace presa con desprecio de su propia vida. Se emplea también como perro de toros para la sujección del ganada bravío en las dehesas de Salamanca y los cortijos adaluces, labor que lleva siglos realizando. Hasta 1860 participaba en una de las suertes de la lidia, conocida como suerte de perros, que Goya inmortalizó en su "Tauromaquía". Es también un buen perro de guardería, caza y defensa.

 

alt

ALANO ESPAÑOL

ESTANDAR F.C.I. Nº NA

ORIGEN: ESPAÑA

FECHA DE PUBLICACION DEL ESTANDAR ORIGINAL VALIDO: N/A

APARIENCIA GENERAL

Moloso ligero de presa y corredor. Proporciones corporalessublongilíneas, peso eumétrico y perfil cefálicocóncavo. Osamenta recia y musculación fuerte, considerableprofundidad de pecho y vientre retraído. Expresión seria.La funcionalidad tradicional es el manejo de ganado bovino bravo y semibravo, de tronco ibérico, en régimen extensivo, así como la caza mayor, como perro de dientepara la sujeción de ciervos y jabalíes. Su aplicación moderna es de guarda y de defensa,así como para guarda de ganado frente a cualquier tipo de depredador. Sus características le facultan para cualquier clase de utilización.

CABEZA

Grande y fuerte.

Proporciones braquicéfalas.

La región craneal predomina sobre la facial.

Depresión naso-frontal muy pronunciada.

Ojos muy expresivos y posición adelantada.

Hocico desarrollado.

Cráneo abombado, con músculos maséteros muy visibles.

a) Cráneo: Perfil cóncavo. Dirección de los ejes longitudinales superiores del cráneo y del hocico: de perfil paralelos, jamás divergentes. Surco craneal pronunciado.

b) Trufa: Muy grande, ancha, con fosas nasales amplias y siempre de color negro.

c) Hocico: Más bien corto, con perfil subcóncavo. Ancho y profundo. Borde inferior de la mandíbula ligeramente cóncavo.

d) Labios: Firmes, de belfos tensos, siempre de color negro, presentando gran apertura a cuyo término están las comisuras labiales que permiten la respiración supletoria.

e) Mandíbula y dientes: Mandíbulas muy poderosas que dotan una boca grande y amplia. Dientes por lo general muy desarrollados y romos, con caninos gruesos.

Mordida generalmente prognata aunque también se presenta en tenaza. A veces presenta prognatismo inferior, no siendo recomendable si es excesivo, permitiéndose cuando es leve y no excede los límites de desarmonías dentarias.

f) Mejillas: Con maséteros muy pronunciados, hasta el punto de que el desarrollo muscular de esta región es sobresaliente.

g) Ojos: De mediano tamaño, con iris pigmentado desde el color ámbar hasta el negro.

h) Orejas: De inserción alta y algo trasera, caídas o recortadas. Muy separadas entre sí. Más bien cortas.

CUELLO

De tamaño medio, musculado, con doble papada.

TRONCO

a) Cuerpo: De gran fortaleza, con osamenta recia. Estructura sublongilínea. Línea dorsolumbar con ligera endencia ascendente en sentido caudal, grupa siempre más elevada que la cruz. Costillar largo y lomo de musculatura fibrosa.

b) Cruz: Poco prominente, de inserción media o baja. Muy robusta.

c) Pecho: Descendido, ancho y profundo, de costillares redondeados. el antepecho es también ancho y vigoroso.

d) Dorso: De línea superior recta, con musculatura vigorosa, levemente ensillado en su entronque con el lomo.

e) Lomo: De buena longitud, con riñón alto y fornido, de marcada convexidad, ancho y de musculaturamuy desarrollada.

f) Grupa: Firme, de mediano tamaño y marcada convexidad en su inicio. Es más alta que la cruz o, cuando menos, igual. Ancho entronque con el rabo.

g) Abdomen: Vientre retraído de perro corredor, con los flancos traseros hendidos hacia dentro.

COLA

De implantación media-baja, vigorosa, gruesa en su raíz y en toda su extensión. Corta, generalmente no rebasa el corvejón.

EXTREMIDADES

Extremidades anteriores:

a) Apariencia general: Fuertes, patas delanteras recias. Vistas frontalmente presentan aplomos rectos, siendo verticales en observación lateral, excepto en la región metacarpiana, medianamente oblicua.

b) Hombros: Largos y oblicuos, de musculatura recia. Ángulo de la articulación escapulo-humeral de 90°.

c) Brazos: Húmeros largos, rectos y paralelos entre sí, con osamenta poderosa y muy desarrollada.

d) Codos: Pegados al cuerpo sin presionar el tórax.

e) Antebrazos: Largos, rectos y de poderosa osamenta.

f) Carpos: Cortos y recios.

g) Metacarpos: Medianamente oblicuos. Radios óseos más finos que el resto de la extremidad y largos. Es carácter patognomónico de relevancia.

h) Pies delanteros: Grandes y resistentes, pero no demasiado cortos o «de gato», con uñas muy fuertes.

Extremidades posteriores:

a) Apariencia general: Bien asentadas en la grupa, firmes y musculosas. Vistas desde la posición caudal tienen los aplomos rectos y lateralmente tendencia a aplomos plantados. Anguladas.

b) Muslos: Amplios y musculados.

c) Rodillas: Paralelas, en posición normal llegan hasta la vertical del isquion. Ángulo rotuliano muy cerrado.

d) Piernas: Largas, con tibia alargada, huesos fuertes y tendones firmes.

e) Corvejones: Altos y con buena osamenta. Ángulo del corvejón bastante cerrado.

f) Tarsos: Fuertes y anchos.

g) Metatarsos: Largos, casi verticales y como los metacarpos, tienen radios óseos más finos, fuertes y secos.

h) Pies traseros: Grandes y resistentes, más prolongados que los delanteros, con uñas muy fuertes. Total ausencia de espolones.

PIEL

Muy gruesa y dura, pegada al cuerpo con alguna arruga en la cara y pliegues del cuello.

PELAJE

Pelo:

Pelo corto, tupido, con manto denso en el cuerpo y más suave en la cabeza. De longitud media entre 1 y 2,5 cm, más escaso en la región abdominal. No existe nunca subpelo. El pelo de la cola presenta forma de espiga, con mayor dureza y grosor.

Color:

Predomina el barcino en todas sus variantes, incluso los grisáceos y azulados, lo mismo que aparece el encerado, el bermejo, el bayo, el barcino con manto carbonado y gris, e igualmente el blanco, siempre manchado de estos tonos en la cabeza, al menos. Los colores sólidos deben ser lo más uniformes posibles, dado que las particularidades complementarias blancas de gran dimensión son además infrecuentes. También pueden darse perros con máscara negra, o bien carecer de ella. La trufa siempre se encuentra pigmentada en negro, no apreciándose ejemplares despigmentados en esta variable, y por otro lado, el color del iris es generalmente castaño o color miel.

TAMAÑO Y PESO:

Altura a la cruz:

Machos: 60 a 65 cm.

Hembras: 56 a 61 cm.

Con un mínimo de tolerancia hacia arriba, pero nunca hacia abajo.

Peso:

Machos: 38 a 45 Kg.

Hembras: 33 a 38 Kg.

DEFECTOS:

Leves.

    -Prognatismo superior a 2mm, siempre que los caninos queden entrelazados.

    -Falta de hasta 2 premolares.

    -Aspecto pesado.

Graves.

    -Prognatismo excesivo (superior a 5 mm).

    -Ausencia de mas de 2 premolares.

    -Falta de depresion nasofrontal.

    -Caracter huraño.

    -Espolones.

Muy Graves. Ineptitud en General, Exclusión de la reproducción.

    -Pelo largo.

    -Colores no tipicos.

    -Caracter debil.

    -Estructura amastinada.

    -Estructura agalgada.

    -Boca torcida.

    -Perros monorquidos,criptorquidos y castrados.

Y en general todas las caracteristicas que se aparten de las descritas en el patron racial.

 

Publicado el 29 enero 2010 - 1 comentario(s) [ Escribe tus comentarios ] - 0 trackback(s) [ Trackback ]
Category: Perros

Nabucco

Oficialmente, la raza Bullmastiff procede del Reino Unido y si bien existen referencias anteriores de perros de porte similar en Gran Bretaña, aunque no con este nombre, lo cierto es que no es reconocida por el Kennel Club británico hasta 1924. Sin embargo, ya por el s. XV y XVI hubo en la Península Ibérica unos perros de características muy similares al Bullmastiff moderno, llamados genéricamente “Perros de Toros”. Se dice incluso que en el ajuar de la futura esposa de Enrique VIII, Catalina de Aragón, se incluyeron varios de estos fieros animales dado que espectáculos tan sangrientos como las peleas de perros contra toda clase de alimañas feroces, eran bien apreciadas a éste y al otro lado del Canal de la Mancha en la época. Luego, cuando las peleas de perros con toros, osos y otras bestias cayeron en desuso, en España y en el vecino Portugal los perros quedaron sin ocupación, desapareciendo en su mayoría, pero en Inglaterra se les buscaron alternativas. De ahí que a principios del s. XVIII los Guardabosques ingleses empezaran a seleccionar un nuevo tipo de perro que llamaron “Gamekeeper’s Night Dog” (Perro de noche del Guardabosques) proveniente del cruce más o menos selectivo de los descendientes de esas estirpes de valientes y son esos lo que se considera están en el origen del Bullmastiff, y han que conservado sin demasiadas variaciones el carácter y el tipo que procuraron los Guardabosques.

Aspecto

Curro

Historia

Cuando hablamos de Bullmastiffs hablamos de perros de gran tamaño y volumen, que vienen a pesar, de adultos, unos 60 kilos en el caso de los machos y unos 45 kilos las hembras. No obstante, lo que más llama la atención es –siempre— su extraordinaria cabeza, compacta, cuadrada, enorme, adornada por un ancho y también cuadrado morro negro y que se apoya en un cuello potente, que a su vez se asienta sobre un pecho ancho e igualmente potente. Todo ello nos habla de la extraordinaria fuerza de este animal.

Pero el Bullmastiff es, además, un animal dotado de un cuerpo de aspecto relativamente cuadrado, asimismo muy compacto y unas patas anteriores fornidas, potentes, paralelas entre sí y otras, las posteriores, de fuerte pierna y angulaciones moderadas que terminan con unos pies fuertes y redondos (pie de gato). La cola es relativamente larga pues alcanza el corvejón, muy ancha en su base aunque luego se estrecha algo hacia la punta; una cola que le sirve de timón para controlar los movimientos y el empuje de todo el cuerpo cuando se ve en la necesidad de apoyarse sobre el cuarto posterior y abalanzarse sobre su enemigo, para derribarlo e inmovilizarlo.

Curro

Caracter

Justamente porque en el pasado el Bullmastiff fue utilizado en Inglaterra como guardián de los grandes cotos privados de caza, con el propósito de perseguir y apresar a los furtivos, lo que hacían derribándoles con su cuerpo y echándoseles encima para inmovilizarlos completamente, sin usar más que su fuerza bruta pero jamás su potente boca, es por lo que todavía hoy la raza conserva intacta esa característica, que es una de las más apreciadas y la que mejor le distingue y separa del resto de los grandes molosos.

No en vano el Bullmastiff sabe medir perfectamente su fuerza y nunca ataca, a priori, para hacer sangre. Ello tiene su justificación en el hecho de que históricamente ha convivido bajo el mismo techo que sus guías, los Guardabosques, quienes conscientes de la importancia de afianzar ese rasgo de su carácter y tamizar su anterior fiereza, optaron hace más de tres siglos por introducirlos en sus casas y compartir el calor del hogar y el ambiente familiar con ellos, cuando no estaban trabajando. En esos ratos de asueto, sus “Night Dog” estaban con los hijos, con la esposa y con el amo, disfrutando de un rato de descanso y tranquilidad, jugueteando con los niños en vez de ser relegados a la zona en la que se guarecían el resto de perros y de animales domésticos o al exterior. Así, poco a poco, tamizado el carácter antes fiero y agresivo del expedito perro de toro, el Guardabosques sentó los principios de lo que hoy es un animal eminentemente familiar, que adora a los niños y que se adapta perfectamente a todo tipo de ambientes (ciudad o campo), pero que para dar lo mejor de sí mismo necesita, siempre, sentirse parte de la familia y no ser relegado al mero rol de perro de guarda, ajeno a lo que realmente “se cuece” en el seno del hogar. Sólo así desarrollará completamente su excepcional instinto de protección hacia los suyos.

El Bullmastiff es un perro muy potente y seguro de sí mismo, dos características que le vienen transmitidas generación tras generación, y como tal hará poro alarde de su poderío físico (¿para qué?), evitando al máximo la confrontación con terceros.

Pero es además un guardián inteligente, discreto, eficaz y con enorme capacidad de discriminación; poco ladrador, sumamente casero, que se adapta fenomenalmente bien a la vida en piso y en ciudad y que tiene especial predilección por el orden en todas las cosas. Uno de los rasgos más llamativos y simpáticos de este gigantesco bonachón, es que adora (y necesita) sentirse mimado y querido, tanto como sentirse respetado y no cejará en el intento de llamar la atención del dueño para buscar una caricia, a base de no tan sutiles empujones con el enorme morro bajo el brazo, como si de alguna manera tratara de guiar la mano hacia su lomo o su pecho para recibir el tan deseado mimo.

Curro

ESTÁNDAR DE LA RAZA

Estándar FCI nº 157 / 26.02.1996 / E. Origen.- Gran Bretaña Fecha de publicación del standard original.- 24.06.1987

CLASIFICACIÓN FCI Grupo II - Perros tipo Pinscher y Schnauzer, Molosoides, perros tipo montaña y boyeros suizos. Sección 2.1.- Molosoide, tipo dogo. Sin prueba de trabajo.

APARIENCIA ORIGINAL

De construcción poderosa y simétrica. Demuestra gran fuerza, aunque su apariencia no es pesada. Es un perro robusto y activo.

CARACTERÍSTICAS

Es fuerte, activo, confiable y de gran resistencia.

TEMPERAMENTO Y COMPORTAMIENTO

Es brioso, alerta y fiel.

CABEZA

Región Craneal:

Cráneo.- Visto desde cualquier ángulo, el cráneo es ancho y cuadrado. Pueden observarse muchos pliegues cuando el perro muestra interés, pero no cuando está en reposo. La circunferencia del cráneo puede ser igual a la altura de la cruz del perro. El cráneo es ancho y profundo. Las mejillas son abultadas. Depresión naso-frontal (stop).- Es pronunciada.

Región facial:

Hocico.- Es corto. La distancia desde la punta de la nariz hasta la depresión naso-frontal corresponde aproximadamente a un tercio de la longitud desde la punta de la nariz hasta el centro del occipucio. Es ancho por debajo de los ojos y mantiene aproximadamente la misma amplitud hasta la punta de la nariz. Es obtuso y cuadrado, formando un ángulo recto con la línea superior de la cara, y al mismo tiempo guardando proporción con el cráneo. Mandíbula inferior.- Ancha hasta su extremo.

Nariz.- Ancha; las ventanas están bien abiertas. Chata; el perfil siendo ni puntiagudo, ni levantado.

Belfos.- No son colgantes, y nunca llegan por debajo de la mandíbula inferior.

Ojos.- De color oscuro o avellana, de tamaño mediano. Están separados por la amplitud del hocico, que presenta un leve surco medio. Los ojos claros o amarillos son sumamente indeseables.

Orejas.- Tienen forma de V, están dobladas y de implantación alta; están bien separadas al nivel del occipucio, impartiendo así al cráneo una apariencia cuadrada, la cual es muy importante. Las orejas son pequeñas y de un color más oscuro que el resto del cuerpo. Cuando el perro está alerta, las puntas de las orejas están al mismo nivel de los ojos. No se aceptan las orejas en rosa.

Mandíbulas / Dientes.- Lo adecuado es una mordida regular aunque se acepta sin preferencia un leve prognatismo inferior. Los caninos son grandes y bien separados. Los demás dientes son fuertes y están bien aplicados de manera regular.

CUELLO

Bien arqueado, no muy largo y bien musculado; su circunferencia es casi igual a la del cráneo.

CUERPO

La espalda es corta y recta, impartiendo un aspecto compacto, pero no tanto como para interferir con su movimiento. No se acepta la espalda cóncava o convexa.

Lomo.- Ancho y musculado; flancos son bastante profundos.

Pecho.- Ancho y profundo, bien descendido entre los miembros delanteros. Antepecho profundo.

Rabo.- De implantación alta. Es fuerte en la base y disminuye gradualmente hasta la punta, llegando al corvejón. Es recto o encorvado, pero no tipo hound. El rabo torcido es muy indeseable.

EXTREMIDADES

Extremidades anteriores:

Miembros delanteros.- Fuertes y rectos, de huesos sólidos. Vistos de frente están bien separados y aplomados. Hombros.- Inclinados, fuertes, musculados, aunque no sobrecargados.

Metacarpos.- Rectos y fuertes.

Extremidades posteriores: Miembros traseros.- Fuertes y musculados, pero no pesados. La pierna es bien desarrollada, denotando vigor y actividad. Corvejones moderadamente angulados. Los corvejones de vaca son una falta grave.

Pies.- Bien arqueados. Pie de gato con dedos redondos y almohadillas duras. Uñas oscuras deseables. Los pies aplastados (de liebre) son muy indeseables.

MOVIMIENTO

Denota fuerza y determinación. Cuando se mueven en línea recta, ni los miembros delanteros, ni los miembros traseros deben cruzarse o doblarse. El miembro derecho delantero y el miembro izquierdo trasero deben levantarse y apoyarse al mismo tiempo. El impulso vigoroso de los miembros traseros no altera la firmeza de la línea de la espalda, denotando así un movimiento armonioso y balanceado.

PELAJE

Es corto y duro al tacto. Protege al animal de las condiciones climáticas. Es liso y pegado al cuerpo. El pelo largo, sedoso o lanoso es muy indeseable.

Color.- Cualquier tono atigrado, leonado o rojo; el color debe ser puro y claro. Se acepta una leve marca blanca en el pecho, pero otras marcas blancas son indeseables. La máscara negra es indispensable, uniéndose armoniosamente a las marcas negras alrededor de los ojos que contribuyen a la expresión.

TAMAÑO Y PESO

La altura, tomada desde la cruz es de 63,5 a 68,5 cm. (25 a 27 pulgadas) en los machos y de 61 a 66 cm. (24 a 26 pulgadas) en las hembras. El peso en los machos es de 50 a 59 kg. (110 a 130 lbs.) y en las hembras de 41 a 50 kg. (90 a 110 lbs.).

FALTAS Cualquier desviación de los criterios antes mencionados se considera como falta y la gravedad de ésta se considera al grado de la desviación al standard.

NOTA.- Los machos deben tener dos testículos de apariencia normal completamente descendidos en el escroto.

Curro